Mauricio Borghi antes de aquel fatídico 12 de Marzo ya se había puesto en contacto con Clara Martínez.
El día en que María Gabriela piso por primera vez las oficinas de la Editorial Perfil, Mauricio Borghi se acercó a ella. A simple vista notó que la joven, a diferencia de todos los que accedían por primera vez a un empleo de ayudante, tenía las formas y las ropas de la alta sociedad Argentina. Lo sabía porque él entró a esa empresa con un puesto similar y también venia de ese mundo empalagoso.
Con el correr de los días y de las conversaciones que mantenía con la novata, obtuvo la información para madurar su plan original. Aquella jovencita que había escapado de un hogar rico había caído como del cielo para ellos.
Con el correr de los días y de las conversaciones que mantenía con la novata, obtuvo la información para madurar su plan original. Aquella jovencita que había escapado de un hogar rico había caído como del cielo para ellos.
Después de largos y acalorados debates dentro de su organización, Borghi había convencido a sus compañeros de que podrían hacerlo, la información que le había dado la joven podía servir para extorsionar de alguna forma a su familia rica y lograr en el tiempo repetidos y cuantiosos rescates. María Gabriela se podría secuestrar fácilmente, casi voluntariamente. Para ellos estaba todo servido en una bandeja de oro.
Con el correr de las reuniones y de fijar finamente los detalles mas minuciosos del plan, comenzó a ocurrir algo inesperado para todos. Mauricio Borghi comenzó a enamorarse perdidamente de María Gabriela e intentó convencer a todos de forma individual de que el plan, su plan, no debía prosperar. Por primera vez en aquella pequeña organización política se comenzaron a elaborar sospechas internas. Las discusiones se hicieron entonces mas acaloradas hasta el punto de irse a los golpes de puños en dos ocasiones. Borghi comenzó a odiarse mutuamente con un compañero y delegado gráfico llamado Britez . Los ideales y la ética personal se volvieron temas de discusión nuevamente como en los inicios, nada estaba resuelto ahora en sus cabezas ni menos en sus corazones. Los argumentos de Borghi en la organización, se caían uno por uno frente a los argumentos de su nuevo adversario. Britez sentenciaba frente la aprobación de todos: El bien colectivo está por encima de cualquier mezquindad personal.
Todo ya parecía resuelto, María Gabriela tendría que ser secuestrada como ya se había planificado desde el principio. Como lamentablemente había planificado él desde el principio.
Todo ya parecía resuelto, María Gabriela tendría que ser secuestrada como ya se había planificado desde el principio. Como lamentablemente había planificado él desde el principio.
Pero algo terminó salvando a Borghi. Eso fue la aparición de un plan superador que decia: ¿Por qué no usar a la joven como carnada para secuestrar al mismísimo Rafael Zicavo, el empresario textil más grande de Suramérica?
Más ambiciosa y más arriesgada, Aquella idea es aprobada sobre la mesa aunque nadie podía recordar bien quien la profirió, (entre tantas semanas de discusión sobrepuesta y sobresaltada) este nuevo plan los había unido de vuelta eufóricos. A todos menos a Britez, que consideraba terminantemente a ese plan como un mero suicidio.
Más ambiciosa y más arriesgada, Aquella idea es aprobada sobre la mesa aunque nadie podía recordar bien quien la profirió, (entre tantas semanas de discusión sobrepuesta y sobresaltada) este nuevo plan los había unido de vuelta eufóricos. A todos menos a Britez, que consideraba terminantemente a ese plan como un mero suicidio.
El plan se desenvolvería de esta manera según la información que había recopilado Borghi de María Gabriela:
El empresario Rafael Zicavo salía todos los meses de enero y febrero rumbo a la provincia de Salta y el Chaco donde por cuestiones de negocios visitaba alguna de sus plantaciones. En ese momento quedaban en la casa solo unos pocos hombres de seguridad, trabajadores varios, mayordomos, jardinería y una mujer sin ninguna tarea específica llamada Clara Martínez. Esa era la mujer necesaria para comenzar la primera parte del plan. Esta mujer llamada Clara concurre a misa, como todos los domingos del año, en una parroquia de Nuñez llamada Santiago Apóstol. Estos meses de verano Clara se movía sin ningún tipo de seguridad. Los compañeros de Borghi harían los arreglos para ocupar y aislar a Clara de las demás personas dentro de las bancas de la iglesia. Borghi se sentaría a su lado discretamnete, le diría de forma entendible y amenazante de que ya tienen secuestrada a María Gabriela, (secuestro que no sería necesario según los argumentos de Borghi frente a sus compañeros) y que ella tenía que seguir un numero de instrucciones si quería otra vez volver a ver a María Gabriela.
Concretamente, las instrucciones eran vaciar la pistola Bers calibre 22 que Rafael Zicavo llevaba consigo cuando salía de su casa y colocar unas balas falsas que ellos mismos le proporcionarían. El segundo paso era de informar mediante unas señales concretas cuando se estaba haciendo el cambio de guardia en las garita interna de seguridad, (único momento donde el empresario quedaba completamente solo dentro de su casa). Luego para terminar, se dejarían abiertas todas las puertas de la casa menos la que comunica con el ala izquierda del parque y a su garita externa de seguridad. Aquello era realmente complicado para esa simple mujer de campo y fue revisado muchas veces en la organización del secuestro. Borghi opinaba que con solo la apertura de las puertas y la señal de cambio de guardia ya era suficiente. Pero llegado el momento, ante la docilidad pasmada de la mujer, Borghi le terminó indicando todo aquello, una y otra vez, con amenazas e insultos entre medio y las palabras armoniosas de fondo del sermón sacerdotal.
Concretamente, las instrucciones eran vaciar la pistola Bers calibre 22 que Rafael Zicavo llevaba consigo cuando salía de su casa y colocar unas balas falsas que ellos mismos le proporcionarían. El segundo paso era de informar mediante unas señales concretas cuando se estaba haciendo el cambio de guardia en las garita interna de seguridad, (único momento donde el empresario quedaba completamente solo dentro de su casa). Luego para terminar, se dejarían abiertas todas las puertas de la casa menos la que comunica con el ala izquierda del parque y a su garita externa de seguridad. Aquello era realmente complicado para esa simple mujer de campo y fue revisado muchas veces en la organización del secuestro. Borghi opinaba que con solo la apertura de las puertas y la señal de cambio de guardia ya era suficiente. Pero llegado el momento, ante la docilidad pasmada de la mujer, Borghi le terminó indicando todo aquello, una y otra vez, con amenazas e insultos entre medio y las palabras armoniosas de fondo del sermón sacerdotal.
La incertidumbre era completa ¿Que sería de ellos si aquella mujer daba aviso a Zicavo o a la policía? O peor aún ¿Que sería de ellos si esa mujer asustada cometía todo tipo de errores y era atrapada en el momento?
Pero nada de esos malos augurios se cumplieron ese 12 de Marzo, sino otros. Clara cumplió todos los movimientos encomendados con total solvencia, por que amaba realmente como una madre a María Gabriela y por que odiaba también como si fuera su verdadera madre a quienes la raptaron fríamente. Clara hizo absolutamente lo delegado y todo quizás hubiera terminado como habían planeado esos improvisados secuestradores, si no fuera que alguien interno a la planificación hubiese dado un aviso previo. Quien sabe que pasaría si Britez no hubiese dado la alarma a la policía un día antes a cambio de protección.
Pero nada de esos malos augurios se cumplieron ese 12 de Marzo, sino otros. Clara cumplió todos los movimientos encomendados con total solvencia, por que amaba realmente como una madre a María Gabriela y por que odiaba también como si fuera su verdadera madre a quienes la raptaron fríamente. Clara hizo absolutamente lo delegado y todo quizás hubiera terminado como habían planeado esos improvisados secuestradores, si no fuera que alguien interno a la planificación hubiese dado un aviso previo. Quien sabe que pasaría si Britez no hubiese dado la alarma a la policía un día antes a cambio de protección.
Su protección no llegó y todos fueron abatidos, todos menos Borghi que herido en el hombro fue trasladado por el grupo de tareas hasta el centro de detenciones. Clara al descubierto, fue interrogada por el mismo Rafael Zicavo, ella lo aceptó todo y sin embargo fue perdonada.
Asombrosamente continúa con su antiguo puesto de institutriz de una niña que ya no está. Todo en esa gran casa pareciera no estar nunca y hasta el día de hoy la vieja Clara cree que María Gabriela Zicavo sigue aun secuestrada, en algun lugar del mundo.
Asombrosamente continúa con su antiguo puesto de institutriz de una niña que ya no está. Todo en esa gran casa pareciera no estar nunca y hasta el día de hoy la vieja Clara cree que María Gabriela Zicavo sigue aun secuestrada, en algun lugar del mundo.

0 comentarios:
Publicar un comentario